Lavar un juguete no es esterilizarlo
Unos investigadores encontraron ADN de virus en juguetes sexuales un día después de lavarlos.
Un estudio tomó muestras de juguetes sexuales antes y después de limpiarlos. Después seguía habiendo ADN del virus del papiloma, y en los juguetes blandos y porosos se detectaba veinticuatro horas más tarde. Los juguetes duros y no porosos salieron mucho mejor. El hallazgo va de lo que el material retiene, no de lo bien que alguien enjuagó.
Para una funda blanda la conclusión es corta. Es de una persona y no se comparte, ni con una pareja ni con un amigo por broma. Si un juguete lo va a usar más de uno, va con preservativo y se cambia al pasar de una persona a otra.
Qué hacer con esto
Míralo como un cepillo de dientes. Un solo dueño, nada de prestarlo, y no cojas nunca el de otra persona por limpio que parezca.
Si un juguete se va a compartir con la pareja, preservativo encima y cambio al pasar. Es el único método que aguanta con material poroso. Lavar no basta.
Las mismas reglas valen para todo lo demás del cajón: ver limpieza y almacenamiento.